viernes, 28 de agosto de 2015

México Lindo: I

27 de julio 2015: pisamos tierra maya

Si hay algo que nos vuelve locos a #maridito y a mi es hacer maletas y viajar. Bueno, hacer maletas en el sentido literal de la palabra no es que nos apasione, pero es un mal menor para conseguir un fin que sí nos encanta. Esto ya lo sabéis, pero a nosotros sigue sorprendiéndonos la ilusión que nos hace elegir destino con meses de antelación, planificar el viaje, leer artículos y guías, ver fotos y vídeos... Estos momentos previos al propio viaje forman parte de nuestra filosofía viajera y, como os digo, nos encanta hacerlo.

Pero nada es comparable con las maripositas en el estómago que tenemos cuando suena el despertador a horas intempestivas el día de salida hacia un nuevo destino (porque sí, en esta esquinita en la que vivimos, las comunicaciones con el resto del mundo brillan por su ausencia, y el primer trayecto es casi siempre hacia la capital y con un madrugón de por medio).

Así que esta vez, lunes 27 de julio, no iba a ser menos. Facturamos, desayunamos en el aeropuerto con mi Bro que se ofreció a llevarnos hasta allí, y en nada estábamos volando. Tanto este primer vuelo de apenas 50 minutos, como el largo (Madrid-Cancún) fueron muy buenos y sin ninguna incidencia. Bueno no, la incidencia que hubo es la de siempre: #maridito es sentarse en su asiento y quedarse frito antes de despegar... Que oye, muy bien por él, que así no conoce qué es un jetlag y se le pasan las 10 horas de vuelo en un pispás, pero yo que no soy capaz de dormir nada durante un vuelo de día me fastidia un poquitín... Pero esta vez, como ya me conozco el percal, fui ataviada con un libro "La felicidad es un té contigo" que me hizo compañía durante todo el trayecto (lo empecé y lo terminé en ese vuelo)

Y bueno, que me lío, que llegamos a nuestro hotel en Riviera Maya a las 21 horas locales tras un día entero viajando. Fue pisar tierra mexicana y sentir esa sensación de calor pegajoso de la que todo el mundo nos había hablado, pero la verdad, yo estaba tan destemplada del vuelo que hasta lo agradecí.

El planning para nuestros días de vacaciones estaban más que claros:

Lunes 27: vuelta de reconocimiento al hotel (a una parte, porque es inmenso!) cenita y a dormir!
Martes 28: dar buena cuenta del TI, de la piscina, de los cócteles, de la comida... vamos, disfrutar del hotel y del sol. Planazo muy necesario ;)
Miércoles 29: Madrugar muy mucho para llegar a Chinchén Itzá en el momento justo en el que abran las puertas para ser los primerísimos en llegar y no sufrir de colas, aglomeraciones y gente en medio de las fotos (qué frikis somos!). Tras él, darnos un bañito en dos Cenotes y visitar Ek'Balam y su selva.
Jueves 30: Otro madrugón más para llegar a Tulum a primera hora. Hacer un descansito en Playa Paraíso, e ir a uno de los lugares que más me gustaron de todo el viaje: Cobá. Tras todo esto, un baño en el mejor Cenote de todos los que hemos visitado y de vuelta al hotel.
Viernes 31: Sí, otro madrugón más :D Esta vez para ir hasta el puerto de Cancún para coger un barquito que nos llevase a hacer snorquel, y después pasarnos el resto del día tomando el sol en la playa más bonita que hemos visto: Isla Mujeres.
Sábado 1 y Domingo 2: Hotel, playa, TI, tequila, nachos, guacamole, sol...
Lunes 3: Todo el día a remojo hasta que fuese hora de irnos al aeropuerto para volar por la noche de vuelta a España, a donde llegaríamos ya el día 4.

Así que tras esta introducción, os dejo con unas fotos del primer día completo que pasamos en el hotel. Como os digo, no salimos del agua, y dimos muy buena cuenta de todos los cócteles y comidas que pudimos.
Primer amanecer desde nuestra habitación 

Piscineando desde bien temprano

Besos :)
La barra húmeda que tan buenos momentos (y bebidas) nos dio ;D

Ahí me pasé yo media tarde con un Daikiri en la mano

#maridito pasándolo fatal



La playa del hotel


Reponiendo fuerzas con unos helados artesanos de mango y mandarina

Algunos de los animalitos que nos visitaban: coatíes!

Rinconcitos del hotel

Sufriendo mucho...

Restaurante barbacoa en la playa

Me encantan estas chorraditas de las toallas :D
Seguimos en próximos capítulos ;)

martes, 25 de agosto de 2015

Las cosas de Secundaria

Con mi incorporación al cole a la vuelta de la esquina, he decidido empezar una nueva sección donde recogeré algunas de las reflexiones que los días de clase me regalen.

Es cierto que la labor docente debe ser una opción vocacional. Cuando un profe siente pasión por lo que hace, más allá de la simple transmisión de conocimientos, se nota y mucho. Pero también es cierto que hoy en día dar clase en secundaria es, en ocasiones, todo un reto. 

Los niños se hacen semi-adultos a medio criar demasiado rápido, y llegan a la ESO con un pequeño cacao mental, buscándose a ellos mismos y su lugar en el mundo. Sin embargo, hay algo en los adolescentes que los hacen especiales, están llenos de potencial y a punto de comenzar los años que marcarán de manera directa su futuro más inmediato. 

En muchas ocasiones al cumplir los 12 años y dar el salto a secundaria, cambian su forma de ser de manera repentina: se vuelven más cerrados, o más extrovertidos, se creen con fuerza para todo, tienen la sensación de que están por encima de esos consejos bien intencionados que reciben, quieren tomar sus propias decisiones, valoran mucho más el consejo y la opinión de un igual que el de sus padres o profesores,... La lista de cambios es muy larga y a veces tratar con ellos se vuelve una misión agotadora. 

Pues ahora imaginarios a un adolescente con todos sus cambios hormonales, físicos y emocionales, que además de tener que hacer frente a los vaivenes propios de esta etapa tiene problemas personales y familiares en casa. Chicos y chicas que tienen a su alrededor un entorno de drogas y alcohol, que ven a familiares directos maltratar y ser maltratados, abandonos, faltas de responsabilidad, familias desestructuradas... 

Muchos de ellos no llegan a terminar la ESO, y lo más triste de todo es que en muchas ocasiones la sociedad, las estadísticas y las críticas los culpan a ellos de su situación, pero ¿alguien se para a pensar cómo serían esos chicos si les hubieran dado la oportunidad de crecer y de vivir en un entorno más favorable? o ¿cómo seríamos nosotros si nos cambiaran a nuestra familia, si en nuestra casa no hubiera ningún tipo de orden y si viviéramos en un caos similar a nuestros 12 años? Seguramente nuestras vidas serían muy diferente a como la hemos visto siempre, ¿verdad?

Pues yo seré profe de lo que ahora se llama FPB (Formación Profesional Básica) y aunque el perfil de los alumnos es muy variado, muchos de mis pollitos han sufrido y siguen sufriendo muchos problemas personales y familiares de los que la mayoría de nosotros nunca imaginamos que existieran... 

Mucha gente me dice que qué valiente por haber elegido la parte más amarga de la educación. Pero a mi me parece de lo más gratificante. Por supuesto que es (y será) muy muy duro, y que habrá momentos en los que tenga que inyectarme tila en vena y respirar mucho y muy despacio, pero sé que entre mis pollitos hay chicos y chicas muy buenos académicamente y necesitan personas a su alrededor que crean en ellos y que los ayuden a salir adelante de unos pozos muy profundo y negros en los que se han visto metidos. Necesitan a alguien que les diga que ellos sí pueden, y que aunque el pasado haya sido feo, el futuro está todavía por escribir. 

Y yo estoy deseando ponerme a ello :)





jueves, 20 de agosto de 2015

#másqueunabúsqueda: cambio de planes

Tengo mucho que contaros después de estas semanas de parón veraniego, pero creo que voy a empezar poniéndoos al día con un nuevo capítulo en nuestra #másqueunabúsqueda ;)

Sabéis que después de muchas vueltas por mi parte, había accedido a empezar a buscar a nuestro bebé en París, para alegría y regocijo de #maridito que no podía ser más feliz (y yo tampoco) y que los dos primeros meses de intentos pasaron con mucha alegría y pocos resultados.

Pero lo que no os había contado es que en un momento allá por Junio, a una servidora le empezó a entrar vértigo. Empezó a entrarme el miedo pánico y empecé a esperar la fecha en la que me tendría que bajar la regla con un poco de angustia. No esperaba a que no bajase, si no que cruzaba los dedos para que hiciese acto de presencia. Hablando mal y pronto: ¡me acojoné!

Primero pensé que era porque quería disfrutar de nuestro viaje a Riviera Maya sin restricciones de ningún tipo (muy mala futura madre que es una...) y me repetía que mejor que no, que si eso después del viaje... Luego apareció como caído del cielo mi contrato en el cole, mi sueño hecho realidad, y entonces me parecía de muy mal gusto embarazarme y tener que dejar el curso a la mitad por una posible llegada de bebé...

El caso es que cada vez iba teniendo más claro que quería que todo siguiese igual, al menos unos meses más. #maridito y yo, nuestros viajes, nuestros trabajos, mi nueva rutina, nuestras siestas, nuestras cenas, nuestros planes para dos... y se lo comenté a la otra parte implicada en esto. Como supondréis, él no tenía entre sus planes paralizar la búsqueda, pero haciendo gala de nuevo de su generosidad y de su amor incondicional, aceptó mis razones, aceptó mis miedos y mis temores y aceptó posponer nuestra #másqueunabúsqueda

¿Hasta cuándo? No lo sé, hasta que yo vuelva a sentir que es el momento. Puede pasar en cuestión de semanas, en unos meses, para Navidades, el año que viene... no lo sé. No me quiero poner una fecha, porque no la sentimos necesaria. #maridito entiende mis razones, (incluso aquellas que no tienen mucho sentido), y con eso me basta :)

¿Sigo queriendo un bebé? ¡Por supuesto! Sigue siendo uno de mis sueños por cumplir, ser mami joven. Pero aún no. Sé que el momento ideal no existe y siempre habrá cosas por hacer antes. Pero yo no espero al momento ideal, sencillamente espero al momento en el que las ganas sean más ganas que los miedos, y eso será cuando tenga que ser. Sin presiones, sin fechas...

martes, 18 de agosto de 2015

Rutinas

¡¡Muy buenos días!! 
He vuelto :)

Después de varias semanas de vacaciones, #maridito vuelve hoy al trabajo y yo lo haré en justo dos semanas... Así que ya he empezado a retomar hábitos (alimenticios sobre todo ejem ejem), horarios y rutinas. Que la verdad, ¡siempre la acabo echando de menos!

Tengo muchas cosas que contaros, muchos temas de los que tratar y ¡¡muchas foto para enseñaros!!

Pero poco a poco, que no es plan de llegar como un elefante a una cacharrería y empezar a hacer ruido desde el minuto uno. 

Hoy solo venía a avisaros que me volvéis a tener por aquí dando guerra. Espero que vuestro verano haya sido tan genial como el mío, estoy deseando leeros ;)