miércoles, 26 de marzo de 2014

Palomitas

Hoy me ha llamado mi madre. Nada raro, porque nos hablamos por whatsapp a todas horas y como no nos suele ser suficiente también nos hacemos alguna que otra llamada, no vaya a ser que nos pase algo tremendamente importante (encontrar 2€ por la calle o encontrarnos con una antigua profe del cole) y tengamos que esperar a vernos para compartirlo...
 
Estamos muy unidas desde siempre, la considero mi mejor amiga y tenemos una relación especial de verdad. Sus amigas, las mías, mi abuela... saben que son importantes (mucho!) para nosotras, pero por mucho que hagan o digan jamás podrán compararse con lo que significamos la una para la otra. Somos un poco como hermanas gemelas, sabemos siempre en qué está pensando la otra y necesitamos contacto frecuente para seguir viviendo.
 
Pongamos que mi madre tiene una fiesta, una cena especial, una boda.. Y le pide a una amiga que la acompañe de compras a ver y probar modelitos. Llega a casa con una gran adquisición del que está muy segura que le gusta y se la enseña a mi padre que le da el ok. Va a casa de mi abuela y le dice lo maravillosa que está. Pues hasta que yo no lo veo, no vale. Y es entonces cuando yo le digo que camine, que suba escaleras, que se siente, que pose como si estuviera en un photocall....  yo aprovecho para ponerme algún vestido/reliquia de los de su armario, nos probamos complementos, nos hacemos fotos chorras, y tenemos una tarde de risas a cuenta del modelito que mi madre se acaba de comprar. Y es entonces y sólo entonces cuando el vestido elegido pasa la prueba de fuego ;)
 
Lo mismo pasa conmigo. Cuando me pasa algo bueno, malo o regular, ni siquiera tiene que ser algo transcendental pero sí lo suficiente importante para mi, se lo cuento obviamente a mi marido que me escucha, me atiende y me da muy muy sabios consejos. Pero él sabe y tiene ya muy asumido que después de esa opinión una fuerza casi sobrehumana me hace plantearle la situación a mi madre, para cotejar. Suele coincidir con mi marido siempre, y esto es algo que nos dejó a los tres maravillados desde el primer día (qué suerte!) y ya entonces, después de hablarlo con mi madre me quedo tranquila.
 
Os hacéis una idea ya de cómo de unidas estamos, por eso (y vuelvo al principio que me he enrollado cual persiana...), cuando mi madre me llamó hoy contesté la llamada sin mayor extrañeza. Después de contarme brevemente su mañana me propuso un plan, un plan de chicas!!! Cine y cena esta noche!!! (mi señor maridito tiene partido de fútbol los miércoles, así que mis planes de hoy eran escasos... mi mami piensa en todo ;) )
 
 
 
Y es que a pesar de que nos vemos mucho y compartimos todos los momentos que las obligaciones del día a día nos dejan, hacía mucho tiempo que no hacíamos algo las dos solas fuera de las dulces paredes del hogar. Que quedar para comer/cenar/merendar en casa de una o la otra está muy bien, pero el mundo exterior también tiene cosas interesantes!!
 
Así que esta gran noticia me ha alegrado el día, he trabajado el resto de la jornada con una sonrisota y una motivación extra. La emoción me recorre pensando en una tanque de palomitas y de risas cómplices con mi gran mami. Ya veis qué poca cosa necesito para hacerme (aún más) feliz!
 
 

domingo, 23 de marzo de 2014

Un rayo de sol

Después de uno de los inviernos más lluviosos de todos los tiempos, en el que ya empezábamos a dudar muy mucho ante la posibilidad de que nos salieran branquias de tanto agua, por fin ha llegado la primavera.
 
Llega para alegrar la vida y los corazones de muchos, porque hay que ver el efecto positivo e inmediato que tiene el buen tiempo en el estado de ánimo de las personas, hasta la forma de caminar cambia, os habéis fijado??
 
A pesar de que por aquí las temperaturas son muy justitas y aún no podemos salir a la calle sin algo de abrigo, las terrazas se empiezan a llenar y se escuchan risas por la calle, qué maravilla!
 
En las zonas de campo ya huele a primavera y a hierba recién cortada. Casi de un día para otro los árboles han empezado a florecer y empezamos a ver cómo las margaritas están inundando todos los jardines. En casa de mis abuelos, los frutales que hace diez días estaban desnudos se están poniendo así de bonitos.



Parece una tontería, pero a mi hasta me cambia el gusto musical. Las canciones lentas y profundas que me apetecían escuchar en los días lluviosos dan paso a melodías más alegres y ligeras, esas que te cargan de buen rollito para una semana entera!



Happy, de Pharrell Williams
 
 
Como notáis, me encanta esta estación. Es la época en la que nos renovamos, en la que empezamos a hacer planes para el verano, en la que cambiamos abrigos por sandalias, nos pintamos las uñas de rosa fucsia y nos (re)enamoramos como tontos! Qué tendrá la primavera? Es magia...

miércoles, 19 de marzo de 2014

Recordando el 191013, parte 1


Hace justo cinco meses, me desperté escuchando una tormenta monumental y un granizo terrible, y a pesar de todo yo amanecía con una sonrisa que no me cabía en la cara.
Sabéis por qué? Pues porque en unas horas me casaba con el chico que me tenía enamorada desde hace 8 años (y que se supera día a día). Y en un día así, ante un acontecimiento como ese, no había lluvia ni viento suficiente en la faz de la tierra capaz de quitarme la sonrisa y la ilusión. Las que ya habéis pasado por eso sabréis de lo que hablo, y las que aún  no... veréis, veréis ;)
Os diré que según avanzaban las horas las nubes se fueron alejando y tuvimos muchos momentos de sol que no acabábamos de creernos..
Como os decía, hoy hace cinco meses de aquel 19 de octubre. Guardo recuerdos maravillosos de aquel día porque como veis ha pasado todavía muy poco tiempo desde entonces y está todo muy reciente, por lo que cada recuerdo que tengo de mi boda hacen que me emocione con una facilidad pasmosa!
Tengo un miedo horrible a que con el paso del tiempo, con las vivencias de los días, con la llegada de nuevas alegrías, estos momentos que tengo grabados a fuego vayan perdiendo fuerza y acabe recordando las cosas de manera borrosa. Por eso, uno de los apartados del blog estará dedicado al que hasta la fecha fue el mejor día de mi vida: mi boda.
Empezaremos por el principio, por lo primero que vieron nuestros invitados, vamos a empezar por las invitaciones. Para ello, os diré que la palabra que da nombre al blog, másqueelprimerdía, está íntimamente relacionada con ellas.
másqueelprimerdía  lleva ya varios años acompañándome y nació unida a mi chico, a nuestra relación, a nuestros inicios y a nuestras personas. Se fue convirtiendo en esa palabra que nos escribíamos en postits y que iban adornando nuestra nevera, y la utilizábamos cuando los tequiero se nos quedaban cortos. Porque un tequiero está en boca de mucha gente, pero nuestro másqueelprimerdía es sólo nuestro.
Tanto significaba para nosotros y tanto había marcado nuestra relación que queríamos que estuviese reflejada en nuestra boda, en un día así no podía faltar!! Y una de las primeras cosas que tuvimos clara fue que queríamos que estuviera en nuestras invitaciones. Al fin y al cabo unas invitaciones de boda muestran la identidad de una pareja, dos personas que se quieren tanto tantísimo que están dispuestas a reunir a familiares y amigos y se lían la manta a la cabeza para organizar una gran fiesta entorno a su amor, no? Pues másqueelprimerdía era nuestra identidad. Y este es el resultado de la parte delantera de nuestra másqueinvitación ;)
 

 

 Lo que no se lee son nuestros nombres, y justo debajo se puede leer nuestro másqueleprimerdía.
Como veis son dulces, son románticas, personales y a la vez muy sencillas. Así es nuestra relación y así queríamos que fuese nuestra boda, sin demasiados artificios,  donde lo primordial fuésemos nosotros y nuestro amor. Así de cursi y así de real :)
 

martes, 18 de marzo de 2014

Tarde de bizcocho


Los bizcochos me producen ternura. Me recuerdan a mi abuela, a la que adoro. Recuerdo que cuando era pequeña la veía muy a menudo haciendo bizcochos. Me encantaba ver lo amarillito que quedaba por dentro, y lo bien que olía luego toda la casa.
Ahora, unos años después, me encanta meterme en la cocina y desconectar. Es cierto que a veces cocino por pura terapia, me relaja y disfruto mucho. A veces, simplemente, me apetece que mi cocina huela como la de mi abuela, o parecida ;)
Hoy fue uno de esos días, así que me puse hacer un rico bizcocho de naranja. A diferencia de la batidora que usaba mi abuela, yo no sé cocinar sin la Thermomix. Llegó a mi casa hace bastante tiempo y realmente no sabría hacer casi nada sin ella, la vida es mucho más sencilla con sus paso a paso y así es muy fácil que todo salga bien.
 
De esta forma he creado mi bizcocho, está buenísimo y ya nos ha solucionado a mi chico y a mi los desayunos de esta semana :)
 
 
Y a vosotros... os gusta la cocina?

lunes, 17 de marzo de 2014

másqueelprimerdía...

Llevo algún tiempo buceando por el mundo blogger, invirtiendo horas y tardes enteras, leyendo desde la sombra historias ajenas que en más de una ocasión me han resultado propias, que me han emocionado a menudo, que me han enganchado y me han llevado poco a poco a desear compartir un puñado de ilusiones y buenos momentos con vosotros.
másqueelprimerdía significa sueños cumplidos e ilusiones por cumplir. Esta "palabra" me ha acompañado desde hace varios años en los mejores momentos de mi vida y quería que formara parte ahora también de mi pequeña (por ahora)experiencia virtual.
Dentro de másqueelprimerdía trataré de crear un espacio cómodo, suave y confortable, en el que pueda recopilar esos momentos de la vida que no deberíamos olvidar nunca, porque a menudo nos volvemos melancólicos y nos gusta parar un momento, echar la vista atrás y recordar aquello que nos hace felices.
Como decía, hay días que necesitamos que la vorágine que tenemos por vida se calme, baje de revoluciones. Días en los que llegamos a casa y nos descalzamos, nos hacemos un café o cogemos una tarrina de helado del congelador, ponemos nuestro cd de canciones suaves, nos sentamos en el sofá, encendemos unas velas que huelen rico y buscamos, pongamos, álbumes de fotos de nuestra infancia. Y así nos podemos echar horas recordando viajes, lugares, personas, momentos... Conocéis esta sensación de la que os hablo? Pues eso es algo de lo que quiero lograr con este blog, la sensación de comodidad, tranquilidad, de estar en casa. Casi nada, eh? ;)
Pero además, másqueelprimerdía tiene también connotaciones futuras y por ello podré compartir con vosotros aquellos momentos que aún están por llegar, de metas que están por cumplir, de cosas que aún tengo que aprender y en las que espero que me acompañéis.
En definitiva, me gustaría que aquí os sintieseis cómodos y bienvenidos para coger vuestro café o vuestra tarrina de helado y os sentéis a mi lado, para recorrer juntos un viaje desde los inicios de másqueelprimerdía, reviviendo sus mejores momentos y descubriendo qué le deparará la vida, que seguro que es mucho!

Bienvenidos :)